Asher es joven y mayor como su tierra. Nació en Palestina para unos, Israel para otros. Creció en un lugar siempre en guerra y desde pequeño le enseñaron que tenía que defender a su pueblo. Así se hizo soldado, como todo hijo de vecino, después de ser niño, antes de ser un Hombre.
Un día, fue junto a su batallón a un pueblo a detener a un hombre, acusado de terrorismo. Cuando llegaron,encontraron que todo el pueblo se resistía, fue difícil, usaron sus armas. Al irse, habían dejado tres jóvenes muertos. Otro día, tenían que volver al mismo pueblo,al ver la lista de personas que tenían que detener, vio que eran familiares del mismo hombre.
Ese día conció el bucle de la violencia, empezó a entender la respuesta de la resistencia, a verse desde otro plano, a comprender a su país desde una posición diferente. Desde ese día, no hay marcha atrás, deshacer lo aprendido, construir otra forma de entender el mundo, decírselo a su pueblo, contarlo a los cuatro vientos...
Asher también descubrió hace años el flamenco, por eso de vez en cuando, se le puede ver por Sevilla, de peña en peña, de plaza en plaza, tocando su guitarra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario